Luego de un arduo trabajo, el
edificio fue refuncionalizado y restaurado, y los 32.000 libros que
forman su patrimonio ya se encuentran disponibles para la comunidad.
Este martes 4 de septiembre se realizó el acto formal donde se
inauguraron las obras.
Los más de 30.000 libros que componen el patrimonio de la
Biblioteca Pública y Popular “Doctor José Gálvez”, de la Universidad
Nacional del Litoral (UNL) volvieron a su hogar, que fue modernamente
remodelado para albergarlos. Es que luego de varios meses de arduo
trabajo, de una inversión de más de $600.000 y una planificación
profesional de alta calidad, las obras de remodelación y puesta en
valor del edificio de la biblioteca fueron inauguradas este 4 de
septiembre.
El acto fue sencillo y emotivo. Palabras alusivas de los
protagonistas, música en vivo para la ocasión y un video que emocionó a
todos, fueron los condimentos necesarios para que la biblioteca
vuelva a estar en funcionamiento.
Participaron del acto el rector de la UNL, Albor Cantard; el
secretario de Cultura, Luis Novara; la directora de la Biblioteca,
Marisa Puliotti; y Elmo Bertiche, miembro de la Cooperadora de la
Biblioteca, además de otras autoridades universitarias, personal de la
casa, miembros de la cooperadora y usuarios.
Un espacio abierto a la sociedad
“Lo valioso es que tanto ayer como hoy, hablamos de un espacio
abierto a todos para que suceda la lectura, la investigación, la
consulta, la charla, la escritura y el encuentro alrededor del hecho
cultural. Porque por este hermoso ámbito han pasado y seguirán pasando
aquellos protagonistas del mundo intelectual a nivel local, nacional e
internacional. Y porque una Biblioteca es un templo, un faro y un
refugio donde encontrarse con el placer del conocimiento; ya que en sus
libros hay un mar de voces y de ideas que nos revelan el pasado, nos
aclaran el presente y nos trazan el futuro”, expresó Cantard en el
discurso que se dio por inauguradas las obras.
En el mismo sentido, Puliotti consideró que “en nuestra
biblioteca se funden de manera armónica el pasado y el futuro. El
mobiliario de cedro paraguayo construido en 1912 convive con el
presente: las computadoras de última generación y acceso público”. Y
Novara completa la reflexión al decir que esta biblioteca “siempre fue
un refugio de la cultura. Era, y es, visitada permanentemente por
jóvenes y por no tan jóvenes. Por eso me emociona que luego de casi
cien años podamos poner en valor esta biblioteca pública y popular”.
“Somos conscientes de que en este acto estamos recuperando un espacio esencial para la ciudad”, sintetizó Cantard.
La historia
El edificio y patrimonio de la Biblioteca Popular que fuera
creada por la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos de Santa Fe,
pasaron a formar parte de la UNL en 1968. Desde entonces, la
preocupación por preservar el patrimonio arquitectónico y cultural de
esta entidad fue constante. La parte edilicia tuvo dos grandes
intervenciones, una en 1994 cuando se realizó una puesta en valor
integral y se la dotó de un ascensor y sanitarios que la convirtieron
en un edificio accesible, y la segunda en 2007, cuando a partir de un
concurso realizado por la UNL en conjunto con el Colegio de
Arquitectos de la provincia de Santa Fe se trabajó para sumar
superficie pensada para el desarrollo de actividades culturales, siempre
respetando las características y calidad integral del edificio de la
Biblioteca.
Obras
La planta edilicia de la Biblioteca Gálvez cuenta con dos grandes
áreas vertebradas en torno a un eje simétrico, allí se encuentran las
salas de lectura, el salón de actos, y su particular tesoro: los
volúmenes y volúmenes de libros, que suman más de 30 mil.
La remodelación y puesta en valor de la Biblioteca Gálvez
contempló tanto la faz arquitectónica como la urbana, sopesando cómo
incorporar nuevas funcionalidades adaptadas a la actualidad. Es así
que se la dotó de un hall en altura que la vincula con el edificio
aledaño del Foro Cultural de la UNL.
En cuanto a la yesería se repusieron ornatos deteriorados o
faltantes, a partir de la realización de moldes de las piezas que se
encontraban en buen estado y se reprodujeron mediante técnicas
originales, recolocándose en sus correspondientes sitios. A su vez se
completaron sectores dañados de molduras, y se ejecutaron algunos
paños de cielorraso que se encontraban deteriorados. Finalmente se
realizó la restauración de las arañas de bronce originales.
Cuidado de los libros
Para realizar las tareas de refacción y preservar los 30 mil
libros de la Biblioteca Gálvez, desde el área de administración de
servicios de la UNL, se dispuso de una logística que consistió en la
custodia y traslado de los volúmenes que fueron clasificados en 1100
cajas de guarda de 45 x 40 centímetros. Así se los preservó de la
humedad y del polvo para volver a ocupar sus sitiales una vez
finalizadas las obras de refacción.
La inversión total de todos los trabajos asciende a $ 620.288.
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