El gobierno de la provincia
cedió en su posición y confirmó que el partido entre Central y Patronato
se jugará en la cancha de Colón el lunes a las 14 con público canalla.
El Ministro Corti dará a conocer hoy las razones por las cuales la
policía puede garantizar la seguridad que había negado ofrecer la semana
pasada. El presidente de Central había dicho que el partido se iba a
jugar en Paraná porque el gobernador "es hincha de Ñuls". Pero anoche,
Bonfatti ordenó que el partido se juegue el lunes próximo a las 14 en la
cancha del sabalero.
Para el presidente de Central, Norberto
Speciale, el primer equipo canaya no podía ser visitante de Patronato
en cancha de Colón porque el gobernador Antonio Bonfatti "es hincha de
Ñuls". La acusación del titular de Arroyito fue fundamentada con la
aseveración de que "Bonfatti festejó el descenso de Central llevando la
camiseta de Ñuls a la reunión de gabinete provincial", durante la
gestión de Hermes Binner, que tenía a Bonfatti como ministro de
Gobierno. Como respuesta el gobierno de la provincia cedió en su
posición y confirmó que el partido se jugará en la capital provincial el
lunes a las 14. Hoy el ministro de Seguridad, Leandro Corti, dará a
conocer la razones por las cuales la policía puede garantizar la
seguridad que había negado ofrecer la semana pasada. Tras las
acusaciones de Speciale las fuerzas de seguridad debieron desplegar una
custodia especial en el domicilio del gobernador en barrio Alberdi como
así también en sede local de Gobierno, donde se convocaron los hinchas
por redes sociales para tomar "venganza". El ministro de Gobierno
también confirmará hoy que Patronato recibirá a River en el estadio de
Colón el sábado de la próxima semana.
El viernes último Corti ratificó la decisión de no autorizar la
disputa del partido entre Patronato y Central en cancha de Colón por
sugerencia de la policía de la provincia, que calificó de "alto riesgo"
el encuentro en el estadio sabalero atento al encono que los hinchas de
Colón mantienen con los de Central. Pero para Speciale la
responsabilidad fue de Bonfatti. "Nos consta que el actual gobernador
fue con la camiseta de Ñuls a la reunión de gabinete cuando descendió
Central", disparó el presidente de Central en radio La Red. "Entiendo
que este es un tema demasiado serio en el que los funcionarios se tienen
que manejar con la responsabilidad del cargo que tienen y no
motorizados por ser hinchas de uno u otro club. A pesar de eso pienso
que no se está manejando de esta manera porque es hincha de otro club",
contemporizó luego Speciale."Hemos sido abandonados por los funcionarios de la provincia. La forma de garantizar seguridad es prohibiendo, el gobierno provincial tiene la obligación de garantizar el operativo de seguridad y no lo está haciendo", abundó el titular de Arroyito, quien extendió el razonamiento elevando el tono: "Es como si dijeran que para que no haya más robos prohibimos caminar por las calles. Hemos intentado hablar en varias oportunidades con el ministro de Seguridad (Leandro Corti) y nunca fuimos atendidos ni se comunicaron con nosotros, lo que sabemos es por la gente de Patronato que sí fueron recibidos".
El titular de Arroyito entregó luego más detalles para justificar su exabrupto, del cual luego se arrepintió ante sus compañeros de Comisión Directiva. "Jamás nos llamaron por teléfono, es más, habíamos sido invitados a una reunión el lunes pasado en Santa Fe y recibimos un llamado para que no fuéramos porque ya estaba todo solucionado y después nos enteramos que la solución fue prohibir el partido en Santa Fe".
Directivos del club calificaron de "vergonzosas" las expresiones y confiaron que Speciale "está arrepentido de lo que dijo". Rosario/12 intentó en vano entrevistar al presidente canaya, quien desde hace un año rechaza hablar con este diario.
Las afirmaciones del presidente canaya despertaron la ira de los hinchas en las redes sociales, quienes se convocaron para marchar la sede de Gobernación, como así también al domicilio particular de Bonfatti. En ambos lugares la policía reforzó la seguridad para evitar agresiones, lo que terminó por disipar el intento de los simpatizantes de "repudiar" y "vengar" al gobernador.
Pero las acusaciones de Speciale a Bonfatti trajeron la solución. Porque anoche la provincia anunció que autorizará la disputa del partido en el estadio de Colón, aunque en vez de día domingo el mismo se desarrollará el lunes a las 14 y con la asistencia de 14 mil hinchas canayas, en comodidades repartidas entre populares y plateas. Las mismas condiciones se darán para cuando River visite a los entrerrianos por la penúltima fecha del campeonato, el sábado 16.

No hay comentarios:
Publicar un comentario