TENIA 14 AÑOS/SANTA FE: No soportó que le prohibieran ir a bailar la noche del sábado
Un nuevo drama que
enluta a una familia del barrio San Lorenzo se desarrolló en una
vivienda de calle Uruguay, en el el sector conocido como El Arenal.
Una contrariedad que alteró los planes de un adolescente -tropezó con la
negativa de sus mayores cuando pidió permiso para asistir a un local
nocturno el último sábado-, derivó en una tragedia que ahora enluta a
una familia del barrio San Lorenzo.
El chico, de 14, años
quería salir de su casa ubicada en el Arenal -Uruguay al fondo-, para
concurrir junto a un grupo de amigos a un establecimiento nocturno, pero
como no logró que la puerta se abriera para él, buscó refugió en la
soledad de su dormitorio.
Un poco más tarde alguno de los
familiares del chico ingresó al cuarto y regresó espantado pidiendo
ayuda. El menor se había colgado por el cuello y pendía de un tirante
del techo.
En medio de la desesperación que ganó a todos los
presentes el chico fue desatado y con la urgencia del caso fue llevado
al hospital José María Cullen, pero al llegar a ese nosocomio los
facultativos comprobaron que había dejado de existir.
El
triste suceso se desarrolló en medio de un vecindario donde los niños y
adolescentes son víctimas frecuentes de episodios de violencia extrema
por el uso de armas de fuego, además de los choques que a cualquier hora
del día o de la noche sostienen las bandas juveniles por diferencias en
negocios ilícitos.
Sin más, el último viernes, en la misma
calle Uruguay un chico de 15 años sufrió una grave herida en una de sus
piernas cuando de un revólver de grueso calibre, un Colt Special que
manipulaba en una vivienda situada a la altura del 3800, escapó un tiro
en forma accidental. El proyectil, un plomo del 38, recorrió todo el
largo de la pantorrilla.
Como se recordará dos meses atrás
-el 23 de noviembre de 2011-, también en el Arenal de San Lorenzo el
niño Marcos Benitez, de diez años de edad, perdió la vida al ser
alcanzado en la cabeza por un disparo que, en medio de la noche, partió
de una pistola 9 mm. Por ese crimen la policía apresó a un hombre -el
sospechoso principal-, y lo llevó a Tribunales, donde será juzgado.
En ese contexto se entienden las restricciones impuestas por los
mayores como dirigidas a preservar la integridad de niños y
adolescentes, pero también sugieren esas medidas, la odiosa contrariedad
que sufren los chicos cuando sin medir riesgos desesperan por ir de
detrás de sus amigos y compañeros de andanzas.
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