A cinco meses del crimen, Carola Labrador es sospechosa de mantener conexiones con una banda de San Martín.
A 150 días de la aparición sin vida de Candela Rodríguez, la
Justicia vuelve a darle curso a una de las versiones más controvertidas
del caso: comenzará a investigar la presunta relación de la madre de la
víctima con una banda de narcos de San Martín, en una causa paralela que
podría destapar el móvil de un asesinato que todavía está repleto de
misterios y pistas que no cierran, y además analizará un pedido para
apartar de la causa a la Policía Bonaerense.
La muerte de la nena de 11 años, estrangulada y arrojada sin vida en un
basural de Villa Tesei el 31 de agosto de 2011, alimentó una serie de
interrogantes que todavía siguen sobrevolando el caso. Como la
controvertida historia de Labrador y su presunta vinculación con los
captores de su hija, que nunca fue aclarada. O la pista policial,
investigada en un legajo reservado, y actualmente paralizada.
En base a los datos que surgieron en el expediente, el abogado Marcelo
Mazzeo, defensor de Gladys Molina (la dueña de la casa de la calle
Kiernan 992, donde se comprobó que estuvo Candela), realizó una
presentación en el Juzgado Federal N° 2 de Morón.
Según explicó el letrado a PERFIL, de la causa que investiga el crimen
de Candela “se desprende una comisión de delitos de competencia
federal”. “Se mencionan negocios vinculados al narcotráfico, trata de
personas, secuestros extorsivos y piratería del asfalto, que prueban que
esta gente forma parte del crimen organizado”, cuenta Mazzeo.
El pedido fue realizado en diciembre pasado pero la apertura de la causa
se demoró más de la cuenta porque el juez federal “no aceptó la
competencia” y giró el reclamo al Juzgado de Garantías N° 4 de Morón, a
cargo de Alfredo Meade, el mismo que interviene en la investigación por
el asesinato de Candela.
Meade entendió que existen elementos como para darle curso a un nuevo
expediente, por lo que desde hoy el fiscal de instrucción de Morón,
Leonardo Lisa, comenzará a investigar los vínculos de Carola Labrador
con una banda de narcos de San Martín, a los policías que distintos
testigos de identidad reservada mencionan como parte de una banda mixta
de narcos y delincuentes y la pista que plantea la existencia de una red
de trata que opera en la zona donde desapareció la nena.
“Vamos a pedir el apartamiento de la Bonaerense, por todas las
irregularidades de la investigación inicial. También solicitaremos que
sean citados a declarar Carola Labrador y su esposo, Alfredo Rodríguez,
al igual que los testigos de identidad reservada que prestaron
testimonio en la otra causa”, adelantó Mazzeo.

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