Allanaron galpones y comercios a pedido de
un fiscal de San Isidro. Hallaron doce vehículos de alta gama. Tras robarlos con
violencia los traían a la ciudad para desarmarlos. Aquí hubo tres detenidos.
La
Capital |
Una investigación originada en el conurbano bonaerense sobre una red dedicada
al robo y desguace de vehículos de alta gama tuvo un impactante coletazo local.
El viernes pasado se concretaron en Rosario doce allanamientos por esta
pesquisa: los más importantes fueron en locales de venta de autopartes en la
zona más comercial del rubro, en galpones donde se encontraron automotores en
proceso de ser cortados y en la casa de uno de los imputados. Por este caso, que
motivó la captura de diez personas en la provincia vecina, aquí hubo tres
detenidos.
La pesquisa que sigue el fiscal de San Isidro Patricio
Ferrari detectó que en talleres y galpones de Rosario se desguazaban vehículos
de modelos valiosos sustraídos en forma violenta en el norte del Gran Buenos
Aires. Estos vehículos se traían a la ciudad, a veces en caravana, por la
autopista Aramburu. Algunos de estos autos y camionetas se encontraron aquí en
pleno proceso de desmantelamiento.
El acusado de ser jefe de la banda fue detenido en
Rosario. Es Esteban A., un hombre que ostenta delitos vinculados a la reducción
y comercialización de vehículos sustraídos, y que fue recientemente nombrado en
relación a un cuestionado operativo antidrogas de la Policía Federal (ver "La
mención").
Los tres apresados en Rosario quedaron alojados en la
alcaidía mayor de la Jefatura de Unidad Regional II. Se les atribuye un delito
grave dado que el robo de vehículos de alta gama tiene incidencia en la comisión
de homicidios. Es que los sofisticados mecanismos de seguridad de estos autos
exigen que el delincuente tome contacto con el propietario para desapoderarlo,
lo que estimula las modalidades violentas.
Fuentes de la causa consignaron que, en efecto, los robos
se cometían de modo cruento. Los conductores a veces eran golpeados e incluso
encerrados en el baúl de modo de que los ladrones, al mando de los vehículos, se
cercioraran de que no había alarmas ni dispositivos de corte de combustible.
En Rosario los vehículos se cortaban para vender sus
partes a negocios de respuestos o les hacían documentos adulterados para
negociarlos como mellizos.
Montaña de partes. Las acciones que
terminaron con los allanamientos y detenciones se iniciaron semanas atrás cuando
la fiscalía a cargo de Ferrari requirió apoyo en Rosario sobre las conexiones de
una organización ilícita. El viernes la jueza de Instrucción Nº 2, Alejandra
Rodenas, autorizó una docena de órdenes de allanamiento requeridas por Ferrari.
Las ejecutaron cuatro unidades locales de Gendarmería Nacional junto a efectivos
de la policía bonaerense.
La cantidad de partes ilícitas recuperadas es tan
cuantiosa que su clasificación e inventario resultó imposible. Las autoridades
judiciales ordenaron la clausura de los lugares allanados. Los vehículos robados
recuperados son doce y serán remitidos al departamento judicial San Isidro junto
con la inmensa cantidad de piezas y partes de vehículos en custodia.
Doce allanamientos. Los primeros
procedimientos fueron en dos locales de la tradicional zona de repuesteros, en
San Martín 2398 y 2477, donde se encontraron piezas y autopartes sin la oblea de
la Dirección General de Fiscalización de Desarmaderos y Autopartes del
Ministerio de Seguridad de la Nación, que acredita su autenticidad. Los negocios
fueron clausurados.
En un galpón de Gálvez 6150 en el que irrumpieron los
gendarmes se acopiaban partes de automotores y fueron encontrados vehículos a
medio cortar. En el domicilio de uno de los imputados, según fuentes de la
causa, se confiscaron herramientas de corte, computadoras, un número importante
de autopartes y aparatos de telefonía celular que se atribuyen al grupo.
En un par de allanamientos, en Amuchástegui 985 y
Chaparro 1153, los gendarmes secuestraron cuatro camionetas tipo 4 x 4 marca
Toyota Hilux con requerimiento de captura por robadas. Se decomisaron además
herramientas e instrumentos para desguazar partes de vehículos.
Se confiscaron además otros dos depósitos en Juan José
Paso al 5400 y en Cochabamba al 6800. Según dijeron a este diario fuentes de la
investigación allí también detectaron partes de vehículos y documentación.
Los tres de Rosario. Además de Esteban
A. fueron arrestados Walter R. B. y Gabriel A. G. En las requisas judiciales a
los domicilios de los tres, dijo un portavoz de la pesquisa, fue recuperada
documentación apócrifa de vehículos. Se presume que esos papeles se usan para
convertir los autos robados en mellizos. También se llevaron de allí equipos de
computación, celulares y armas de fuego.
El fiscal Ferrari acusa a Esteban A. por los siguientes
delitos: ser jefe u organizador de la banda, asociación ilícita, encubrimiento
en carácter de receptor de cosas de procedencia delictiva doblemente agravado
por el ánimo de lucro y por habitualidad dado que se le atribuyen siete hechos
delicitivos.
A los otros dos detenidos los investigadores les
adjudican asociación ilícita, robo doblemente calificado por su comisión en
lugar despoblado y en banda y por uso de armas de fuego. Hoy los tres serán
transferidos a San Isidro para ser indagados.
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