Son diez líneas de transporte
público (101, 107, 112, 116, 122, 133, 138, 139, 143 y 146) que desde
ayer van por San Lorenzo, Santa Fe, Maipú y Laprida en el sector de
sendas exclusivas en el centro rosarino.
La Capital |
"Disculpe, ¿sabe si por acá pasa el 101?". La pregunta sonó repetida
en cada esquina céntrica ayer, cuando se puso en marcha el cambio de
recorrido de las diez líneas del transporte urbano (101, 107, 112, 116,
122, 133, 138, 139, 143 y 146) que empezaron a circular por los carriles
exclusivos de San Lorenzo, Santa Fe, Maipú y Laprida. Y, si bien el
centro no estuvo muy concurrido, no fueron pocos los usuarios que
hicieron escuchar sus quejas frente a las modificaciones que, en algunos
casos, obligan a caminar más para llegar a la parada. En el municipio
reconocieron que, en promedio, los trayectos a pie no se alargan más de
dos cuadras.
Pese a que fueron anunciados con
anticipación y estaban señalizados en cada uno de los postes, no
faltaron usuarios a los que la mudanza de paradas los agarró
desprevenidos. La sorpresa, generalmente no era grata: por ejemplo,
quienes llegaban a tomar el 112 a Sarmiento y Córdoba debían trasladarse
hasta Laprida. Y a los que fueron a buscar el 122 a Rioja y Mitre, un
cartel les indicaba que la parada más próxima era la de Santa Fe y Entre
Ríos. Distancias cortas, pero complicadas para hacer con ancianos o
niños a cuestas.
De todos modos, en una jornada sin
actividad comercial y con oficinas, bancos y escuelas cerradas, el
cambio de recorridos trascurrió sin contratiempos y la prueba de fuego
para el nuevo esquema será hoy (ver aparte).
En el camino. "Es un trastorno", se quejó Carmen, una jubilada de 70 años que esperaba el 133 en Santa Fe y San Martín.
"Antes tomaba el ómnibus a una cuadra
de casa ahora tengo que caminar cuatro. Entiendo que el tránsito en el
centro se complica, pero tendrían que pensar en los usuarios", apuntó la
mujer.
Y no fue la única en mostrar sus
reparos frente a las modificaciones de recorridos. "Entre las paradas
cada 300 metros (que se implementaron cuando arrancaron los carriles) y
la concentración de líneas, hay menos opciones para tomar el colectivo
cerca de casa", advirtió Juan Pablo, un empleado de 45 años.
La incorporación de diez líneas a los
corredores preferenciales de San Lorenzo, Santa Fe, Maipú y Laprida
busca agilizar la circulación del transporte público, optimizando los
tiempos de viaje en el servicio, y descongestionar el tránsito en otras
arterias del centro de la ciudad más atravesadas por coches particulares
desde que se pusieron en marcha los carriles exclusivos.
A su turno, el secretario de Servicios Públicos del municipio, Pablo Seghezzo, defendió los cambios.
"Habrá gente que tiene que caminar un
poco más, otros menos. Sin embargo, entendemos que no son tantas
cuadras, a lo sumo unas dos más. La que sí se verá favorecida será la
circulación por el centro: antes de las modificaciones de los
recorridos, 200 mil usuarios se beneficiaban por los carriles
exclusivos. Ahora serán 300 mil que podrán cruzar el centro más rápido",
indicó.
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