Así lo indicó Juan Pablo Beltramone, director del área Rosario que brindará la logística para que el sistema de juicio de delitos entrante se desarrolle a partir del 10 de febrero. "Estimo que en un año tendremos un ciclo completo que nos brindará información para saber la carga de trabajo que se podrá administrar", explicó.
La Capital |
El nuevo sistema, modificación sustancial a la estructura del Poder Judicial santafesino, dejará atrás el método de juicio escrito en el que investigaba el juez de Instrucción. Las causas se ventilarán en audiencias orales y públicas mientras que el fiscal será quien comande la pesquisa. En las audiencias se podrá escuchar la acusación, la palabra del sospechoso, los testigos y las estrategias de los defensores. El juez, como tercero imparcial, será quien controle la legalidad del proceso. En el antiguo sistema un acusado podía pasar hasta tres años para llegar a juicio. Con el nuevo, ese lapso se reduciría a semanas, si el caso es claro.
—¿Cuál es la función de la Oficina de Gestión Judicial?
—Antes la carga de trabajo estaba dividida en juzgados. A partir del 10 de febrero no habrá más distintos juzgados sino un pool de jueces y una sola oficina que asume todas las tareas administrativas. Hay que administrar y distribuir trabajo. Y a pedido de las partes —fiscalía y defensoría— se le va asignando una fecha, una hora y una sala de audiencias.
—¿Cómo serán las etapas del nuevo proceso?
—Desde que hay un detenido se abre un plazo de 24 horas en el que un juez debe validar si la detención está bien hecha y se hace la audiencia imputativa. Eso se puede ampliar por otras 24 horas. Después de la prisión preventiva, hay un plazo de 60 días que tiene el fiscal para investigar. En caso de que siga preso, tiene que volver a solicitar una audiencia para que el detenido continúe preso antes de pedir la elevación a juicio. Durante esos 60 días y sus prórrogas, el fiscal investiga y cuando junta las pruebas decide enviarlo a juicio y solicita la audiencia preliminar. Ahí comienza la etapa intermedia. La preliminar es más importante y en la que habrá producción de pruebas, testigos y peritos, que es la que el juez o jueces deciden si hay méritos suficientes para enviar a juicio a esa persona. O bien puede decidir que no hay mérito y no va a juicio. En esta instancia es la última posibilidad que se tiene de presentar una propuesta de juicio abreviado o probation. Terminada esa etapa, si se decide que vaya a juicio, empieza la etapa del debate oral. Hay 20 días para solicitar esa audiencia.
—¿Qué capacidad operativa tiene la oficina?
—Tenemos que administrar la actividad de diez jueces en nueve salas. Por cada sala debería haber tres jueces trabajando para que sea óptimo y así tener audiencias desde las 8 de la mañana hasta las 22.30 alternando los jueces. Hoy en día el recurso crítico es la cantidad de jueces. Igual, para arrancar, pensando en que en seis meses se podrían tener ya algunos juicios orales, y al juez lo perdés operativamente una semana, con estos diez jueces deberíamos andar bien.
—¿Y cómo se van a repartir las salas?
—El horario hábil es entre las 7.15 y las 18.30. Las primeras audiencias se van a ir programando a partir de las 9, para tener un tiempo previo de coordinación con el traslado de detenidos y la grabaciones. A medida que se necesite una mayor franja horaria, nos extenderemos.
—¿Cuántas causas estarían para ir a una audiencia si hoy funcionara el nuevo sistema?
—Yo tengo las estadísticas del año pasado de detenciones, que es de siete por día, que son las que directamente van a involucrar audiencia de prisión preventiva. Es un número fluctuante. Puede haber diez un día y cuatro otro. También va a depender de la conflictividad que tenga la ciudad.
—¿Cuánto tiempo se estima que durará cada audiencia?
—Depende de la etapa del proceso. En lo que sea IPP, van a ser audiencias cortas, que arrancarán en 40 minutos pero la idea es optimizarlas en 10 o 15 minutos. Avanzando en el proceso, en la etapa intermedia habrá audiencias más largas, de dos o tres horas. Y las audiencias de juicio de oral que tendrán de un día a varios. De entrada estamos pensando colocar audiencias cada 50 minutos o una hora.
—¿A dos semanas de comenzar a operar, llegan con los recursos que tienen?
—Lo más crítico que tenemos, y que esto no quiere decir que no lleguemos, es el software. En la parte infraestructura y personal vamos a llegar bien. Con el software vamos a llegar con lo justo porque recién el 30 y el 31 dos funcionarios de la oficina van a ir a capacitarse como instructores a Santa Fe. Es una capacitación que está haciendo la Secretaría de Ciencia y Tecnología desde el lado del Poder Ejecutivo, que asumió el desarrollo del programa informático.
—¿Para definir la citación de una audiencia, los casos de homicidio tendrían prioridad?
—No. Las audiencias se generan a partir de los pedidos de la Fiscalía. Puede haber delitos o hechos que directamente no requieran la intervención de un juez. Por criterios de oportunidad va a haber situaciones en las que Fiscalía va a filtrar y no requerir que haya una audiencia.
—El 6 de febrero se tratará en la Legislatura si en las audiencias debe haber secretarios. ¿Puede surgir allí una traba para el nuevo sistema?
—Si no sale la ley de herramientas para el nuevo sistema procesal penal nos vamos a encontrar con un problema importante a partir de la obligatoriedad de la presencia de secretarios en las audiencias. Hoy en día debería haber un secretario en cada audiencia. Si no sale esa reforma se nos va a complicar porque no hay la cantidad suficiente de secretarios.
—¿Cómo se está trabajando en la coordinación con la policía?
—Tengo dos funciones muy importantes, que puede generar problemas en las audiencias. Una es la citación de imputados en libertad o de testigos o víctimas. Y el traslado de detenidos. Esas dos funciones de la policía son muy críticas y pueden hacer suspender una audiencia porque alguien faltó o porque no fue debidamente notificado. Para mitigar esos probables problemas, desde hace varios meses, hemos mantenido reuniones con funcionarios del Ministerio de Seguridad y logramos que en la policía se cree un área específica para citaciones y otra para el traslado de detenidos. Las dos áreas van a interactuar directamente con nosotros. Vamos a trabajar directamente con las Inspecciones de Zona.
—¿Ya están designados todos los empleados necesarios para tener operativas las salas de audiencias los siete días de la semana?
—El tener que cumplir con las 24 horas previstas para que se cite la audiencia hace que si el alguien fue detenido un sábado, o la previa de un feriado, hay que tener disponible personal. ¿Si hay posibilidad de ser flexibles? Dependerá mucho de la actitud de los abogados defensores. Nadie quiere que una persona esté más de 48 horas detenidas.
—¿Con cuánto tiempo de antelación se conocerá el fixture de audiencias?
—La idea es que eso esté en una página web ordenado por sala, por día. En principio se conocerá de un día para el otro, pero la idea es que estén online.
La discusión sobre los secretarios
Tanto el ministro de Justicia provincial, Juan Lewis, como el ministro de la Corte Suprema Daniel Erbetta se oponen a nombrar secretarios para las audiencias orales. El argumento es que los secretarios en el sistema escrito eran los encargados de dar fe de testimonios o registro de evidencia en actos en los que el juez no estaba presente. Pero ahora, en el sistema oral, todo acto del trámite se producirá en presencia del juez. Sí tiene sentido para ellos que se nombren secretarios para el sistema escrito residual que, una vez que esté en plena vigencia el nuevo régimen, puedan actuar como fiscales o defensores adjuntos.

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