El 5 de abril, Sandra Pelozo,
estaba en la vereda cuando quedó en medio de un tiroteo entre bandas. La
niña nació el lunes 9 y Sandra, de 24 años, falleció antes de ayer.
Tenía otras dos hijas pequeñas. \"Nos haremos cargo de las tres nenas\",
decía ayer Angel Cardozo, el padrastro de la joven fallecida.
Una joven de 24 años baleada diez días
atrás en el marco de un enfrentamiento entre bandas cuando estaba
embarazada de siete meses murió el domingo al mediodía. La víctima se
encontraba internada en el Hospital Cullen, donde días después de ser
herida se le indujo el parto para que diera a luz a su hija, actualmente
en una incubadora. Al cierre de esta edición la policía continuaba con
la búsqueda del homicida de la mujer, que tenía además otras dos hijas
pequeñas que quedarán al cuidado de su abuela y la pareja de ésta.
"Estamos totalmente destrozados, no
sabemos qué hacer. Lo único claro es que nos tenemos que hacer cargo de
las nenas, pero no paramos de llorar", decía ayer al Diario Uno de Santa
Fe Angel Cardozo, un par de horas después del funeral de la hija de su
pareja.
En la vereda. El
pasado jueves 5 de abril, alrededor de las 18, Sandra Guadalupe Pelozo
estaba tomando mate en la puerta de su casa de Santiago de Chile al
8000, en el barrio de Pompeya, en la capital santafesina. La muchacha se
encontraba con su madre, Miguela Mancuello, de 50 años, cuando se
desencadenó un tiroteo entre los ocupantes de dos vehículos: un Fiat
Duna color crema y otro auto que, según algunos testigos, podría haber
sido un Renault 12 blanco.
"Mi mujer y mi hija estaban sentadas en
la vereda tomando unos mates y yo arreglaba un toldo del negocio,
cuando repentinamente sentimos tiros. Entonces Sandra se tomó el pecho y
dijo que le dolía mucho. Enseguida la llevamos hasta el Hospital Mira y
López, para que la atendieran urgente, y una hora después, cuando
consiguieron una ambulancia, la trasladaron al (hospital) Cullen",
recordó Cardozo, de 41 años.
Embarazada de siete meses, la joven de
24 años había recibido una bala sin orificio de salida en el tórax que
le perforó un pulmón. "Pasó un auto color claro y uno de los ocupantes
disparó desde el interior", contó entonces la madre de la víctima a la
policía.
Parto. Los médicos que
evaluaron la situación de la joven decidieron inducir el nacimiento del
bebé con la idea de esperar a que Sandra se recuperara para luego
operarla y quitarle la ojiva que había quedado alojada en el tórax.
Así, el pasado lunes 9 nació Sandra de
los Milagros. La beba, sietemesina, se encuentra actualmente en una
incubadora de neonatología del hospital Cullen. Por su parte, Sandra
continuó internada a la espera de ser operada. Sin embargo, no pudo
evolucionar favorablemente para llegar a esa instancia.
"Pensamos que con el nacimiento de la
beba ya estaba dado un paso importante y lo único que faltaba era que
los médicos pudieran salvarle la vida a Sandra. Pero lamentablemente eso
no pudo ser", recordaba ayer, muy angustiado, Cardozo al Diario Uno de
Santa Fe.
"Lo único claro es que nos tenemos que
hacer cargo de las nenas", repetía, en alusión a Sandra de los Milagros y
sus otras dos nietas: Yamila, de 7 años, y Camila, de 5.
Pista. Por su parte,
efectivos de la Agrupación Unidades Especiales de la Unidad Regional I
continuaban buscando al cierre de esta edición a los ocupantes de un
vehículo color claro desde el que habría partido el disparo que hirió
mortalmente a la mujer embarazada.
En principio, los investigadores
estimaban que el disparo que hirió a la joven no la haya tenido como
destinataria. El caso es seguido por personal de la subcomisaría 3ª de
la capital santafesina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario