La Justicia confirmó la prisión preventiva para él y sus dos amigos porteños por el robo a una agencia de turismo de barrio Candioti. Además, Gamboa fue hallado responsable por el atraco a la estación de servicios Petro Paz.
DIARIO EL LITORAL.
El juez de Instrucción Penal, Diego Andrés de la Torre, procesó el lunes de la semana pasada -21 de marzo- a la banda integrada por dos porteños y un santafesino que este verano asaltaron una agencia de turismo de Pedro Díaz Colodrero al 1600, tres días después del golpe a la estación de servicios Petro Paz que está a la vuelta, por avenida General Paz.
En total, fueron cinco personas a las que investigó la Justicia por estos dos robos, de los cuales dos resultaron con falta de mérito. Para los tres restantes, el fiscal Nº 7 Jorge Andrés, solicitó que continúen el proceso en prisión preventiva, por lo que fueron puestos bajo la órbita del Servicio Penitenciario de la provincia.
El magistrado a cargo del Juzgado de Instrucción Octava -sistema residual-, resolvió la situación procesal de los denominados “porteños”, Diego Alejandro Cornalba, de 37 años, y Antonio de Lucca, de 66; así como la de Diego Sebastián Gamboa, de 35 años, conocido en el ambiente delictivo local por su apodo de “Chamuyo”.
Los dos primeros fueron procesados por el delito de “robo calificado por el uso de arma de fuego” por el caso de la agencia de turismo ubicada en calle Pedro Díaz Colodrero al 1600; mientras que a Gamboa se le atribuyó una “participación principal” por haberse quedado de campana arriba de un auto Citröen C3 gris polarizado.
Pleno verano
El hecho se produjo a las 16.40 del miércoles 22 de enero, cuando las empleadas de la agencia estaban llegando a trabajar. En medio de un calor agobiante los delincuentes bajaron del coche aprovechando el ingreso del personal, que a punta de pistola fue reducido y despojado de sus celulares, así como la suma de $ 10.000.
Aunque la banda actuó con gran destreza y rapidez, el golpe quedó registrado por las cámaras de seguridad del negocio, donde se pudo determinar la particular vestimenta que utilizaba uno de los reos -llevaba boina, alpargatas y musculosa- y que luego fue secuestrada en su poder al momento de las capturas. Asimismo, fueron hallados en poder de los porteños los celulares de las víctimas.
Tres días antes, durante la madrugada del domingo 19 de enero, el mismo auto gris oscuro y con vidrios polarizados fue utilizado para el asalto a la estación de servicios Petro Paz, de avenida General Paz y Pedro Díaz Colodrero.
Ese caso sólo se le pudo atribuir a Chamuyo Gamboa, dado que en su poder se secuestró un arma de fuego presuntamente utilizada en el atraco y un celular de la marca Nokia perteneciente al playero de la estación, del cual el rufián no pudo borrar dos álbumes de fotos que llevaban los títulos de “Thiago” y “Mamá” y contenían imágenes familiares de la víctima.
Por el celular
Por las características del ataque -actuaron por sorpresa y con las caras cubiertas-, el personal de la estación que esa noche estaba de guardia no pudo reconocer a sus agresores, que con un dato preciso subieron a las oficinas del primer piso, donde forzaron una caja fuerte en la que encontraron $ 60.000 y cheques.
Los empleados fueron maniatados y alojados en un depósito del fondo del inmueble y se desligaron de las ataduras cuando estuvieron seguros de que ya los delincuentes habían escapado.
La pista del auto Citröen C3, que había estado merodeando la zona días antes, así como el video aportado por las otras víctimas permitieron a los efectivos de Seguridad Personal comenzar a desandar el camino de un viejo conocido, como lo es Chamuyo y así llegaron hasta unas cabañas de la costa, precisamente en la zona conocida como La Vuelta del Pirata, en Los Zapallos, donde el grupo se habría reunido por esos días.
Finalmente, Gamboa resultó procesado por el “robo calificado por el uso de arma de fuego” a la estación, además de “portación ilegítima de arma de fuego de uso civil condicional”, por el arma hallada en su poder cuando circulaba en un Ford Ka que también fue visto en la costa.
Mujeres apretadoras
Días después de producidas las capturas de Chamuyo y sus amigos porteños, la policía puso bajo arresto a dos mujeres de 30 y 32 años, que serían las parejas de dos de los detenidos. Según informó la policía, Mariela M. y Gabriela M. fueron denunciadas por amenazar a las víctimas “para que no declaren contra sus maridos”. Por ese hecho, registrado el 3 de febrero por la tarde, se les abrió una causa penal por “amenazas”.
Un viejo conocido
Chamuyo Gamboa es un viejo conocido para la Policía de Santa Fe, que el año pasado lo detuvo al menos en dos oportunidades, en episodios curiosos, de los que el reo siempre intentó sacar una ventaja.
Para sus allegados es un “pobre inocente” perseguido por los agentes de Seguridad Personal que van detrás suyo, en busca de vaya a saber qué jugoso botín.
Él mismo le dijo al juez De la Torre “ser una víctima de la persecución por parte de personal policial”; a lo que el magistrado contestó diciendo que “nada de ello se vislumbra en este caso en el que la actuación policial luce impecable”.
Entre las andanzas recordadas, las más cercanas son un arresto ocurrido el 31 de agosto del año pasado, cuando Diego Gamboa manejaba una camioneta Chery Tiggo por la Circunvalación Oeste. En ese entonces se dijo que tenía pedido de captura en una causa por homicidio, pero su abogado constató luego que esto no era cierto.
Más tarde, el 2 de diciembre, fue el jefe de Comando Radioeléctrico, Héctor Perezlindo, quien le dio alcance en una casa del barrio Las Flores, en Estrada al 7300, luego de un intercambio de disparos.
En total, fueron cinco personas a las que investigó la Justicia por estos dos robos, de los cuales dos resultaron con falta de mérito. Para los tres restantes, el fiscal Nº 7 Jorge Andrés, solicitó que continúen el proceso en prisión preventiva, por lo que fueron puestos bajo la órbita del Servicio Penitenciario de la provincia.
El magistrado a cargo del Juzgado de Instrucción Octava -sistema residual-, resolvió la situación procesal de los denominados “porteños”, Diego Alejandro Cornalba, de 37 años, y Antonio de Lucca, de 66; así como la de Diego Sebastián Gamboa, de 35 años, conocido en el ambiente delictivo local por su apodo de “Chamuyo”.
Los dos primeros fueron procesados por el delito de “robo calificado por el uso de arma de fuego” por el caso de la agencia de turismo ubicada en calle Pedro Díaz Colodrero al 1600; mientras que a Gamboa se le atribuyó una “participación principal” por haberse quedado de campana arriba de un auto Citröen C3 gris polarizado.
Pleno verano
El hecho se produjo a las 16.40 del miércoles 22 de enero, cuando las empleadas de la agencia estaban llegando a trabajar. En medio de un calor agobiante los delincuentes bajaron del coche aprovechando el ingreso del personal, que a punta de pistola fue reducido y despojado de sus celulares, así como la suma de $ 10.000.
Aunque la banda actuó con gran destreza y rapidez, el golpe quedó registrado por las cámaras de seguridad del negocio, donde se pudo determinar la particular vestimenta que utilizaba uno de los reos -llevaba boina, alpargatas y musculosa- y que luego fue secuestrada en su poder al momento de las capturas. Asimismo, fueron hallados en poder de los porteños los celulares de las víctimas.
Tres días antes, durante la madrugada del domingo 19 de enero, el mismo auto gris oscuro y con vidrios polarizados fue utilizado para el asalto a la estación de servicios Petro Paz, de avenida General Paz y Pedro Díaz Colodrero.
Ese caso sólo se le pudo atribuir a Chamuyo Gamboa, dado que en su poder se secuestró un arma de fuego presuntamente utilizada en el atraco y un celular de la marca Nokia perteneciente al playero de la estación, del cual el rufián no pudo borrar dos álbumes de fotos que llevaban los títulos de “Thiago” y “Mamá” y contenían imágenes familiares de la víctima.
Por el celular
Por las características del ataque -actuaron por sorpresa y con las caras cubiertas-, el personal de la estación que esa noche estaba de guardia no pudo reconocer a sus agresores, que con un dato preciso subieron a las oficinas del primer piso, donde forzaron una caja fuerte en la que encontraron $ 60.000 y cheques.
Los empleados fueron maniatados y alojados en un depósito del fondo del inmueble y se desligaron de las ataduras cuando estuvieron seguros de que ya los delincuentes habían escapado.
La pista del auto Citröen C3, que había estado merodeando la zona días antes, así como el video aportado por las otras víctimas permitieron a los efectivos de Seguridad Personal comenzar a desandar el camino de un viejo conocido, como lo es Chamuyo y así llegaron hasta unas cabañas de la costa, precisamente en la zona conocida como La Vuelta del Pirata, en Los Zapallos, donde el grupo se habría reunido por esos días.
Finalmente, Gamboa resultó procesado por el “robo calificado por el uso de arma de fuego” a la estación, además de “portación ilegítima de arma de fuego de uso civil condicional”, por el arma hallada en su poder cuando circulaba en un Ford Ka que también fue visto en la costa.
Mujeres apretadoras
Días después de producidas las capturas de Chamuyo y sus amigos porteños, la policía puso bajo arresto a dos mujeres de 30 y 32 años, que serían las parejas de dos de los detenidos. Según informó la policía, Mariela M. y Gabriela M. fueron denunciadas por amenazar a las víctimas “para que no declaren contra sus maridos”. Por ese hecho, registrado el 3 de febrero por la tarde, se les abrió una causa penal por “amenazas”.
Un viejo conocido
Chamuyo Gamboa es un viejo conocido para la Policía de Santa Fe, que el año pasado lo detuvo al menos en dos oportunidades, en episodios curiosos, de los que el reo siempre intentó sacar una ventaja.
Para sus allegados es un “pobre inocente” perseguido por los agentes de Seguridad Personal que van detrás suyo, en busca de vaya a saber qué jugoso botín.
Él mismo le dijo al juez De la Torre “ser una víctima de la persecución por parte de personal policial”; a lo que el magistrado contestó diciendo que “nada de ello se vislumbra en este caso en el que la actuación policial luce impecable”.
Entre las andanzas recordadas, las más cercanas son un arresto ocurrido el 31 de agosto del año pasado, cuando Diego Gamboa manejaba una camioneta Chery Tiggo por la Circunvalación Oeste. En ese entonces se dijo que tenía pedido de captura en una causa por homicidio, pero su abogado constató luego que esto no era cierto.
Más tarde, el 2 de diciembre, fue el jefe de Comando Radioeléctrico, Héctor Perezlindo, quien le dio alcance en una casa del barrio Las Flores, en Estrada al 7300, luego de un intercambio de disparos.
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