Partamos de que las Fiestas Navideñas y de Fin de Año son celebraciones que se centran en la familia y causan tensión ya sea por las compras o las visitas a los familiares y amigos, así como la planificación del menú y todo el ir y venir de las fiestas. Para la familia ensamblada es un poco más difícil porque existen recuerdos de otras fiestas navideñas, por ejemplo uno de los niños (llamémosle Juanito) podría decir: "Cuando mamá y papá estaban juntos todos poníamos el árbol, preparábamos chocolate y ponche. Papá se encargaba de poner todas las lucecitas del exterior de la casa. A mamá le gustaba poner música navideña todo el día, desde que amanecía hasta que nos dormíamos".
Es normal que estos recuerdos activen sentimientos de pérdida y tristeza en Juanito y en sus hermanos. Por eso, es muy importante que los adultos de Familias Ensambladas se pongan de acuerdo, para que los hijos no se sientan más afectados y que además se vean en un conflicto de lealtades.
Para ejemplificar el conflicto de lealtades podríamos decir que, en este caso, Juanito siente que si esta con su papá y su nueva esposa, va a traicionar a su mamá. Pero si Juanito va con su mamá y su esposo, también siente que traiciona a papá. Si usted se pone en los zapatos de Juanito, claro que todo esto le molesta, le duele y lo lastima.
Me complace compartir algunas ideas que estoy segura les ayudarán a que sus hijos pasen de verdad una tranquila Navidad a pesar de que sus papás ya no vivan juntos y que tengan nuevas parejas:
- Se sugiere que sean los dos Padres quienes planifiquen "juntos" de qué forma los hijos pasaran las fiestas. Podrían dividirlas en cuatro: Nochebuena, Navidad, Fin de Año y Año Nuevo. De esta forma los hijos tienen la oportunidad de pasar tiempo con distintos integrantes de su familia biológica y de la familia ensamblada.
- Se aconseja permitir las llamadas telefónicas y crear los espacios para que se puedan ver con el progenitor que no esté presente. Cuando se prohíbe la comunicación esto conlleva resentimiento y tristeza en los hijos.
- La decisión acerca de dónde pasarán las fiestas los hijos debe venir de los adultos en todos los casos, aunque se negocie y se escuche la opinión de éstos.
- Si los padres se respetan y están de acuerdo, esto dará mayor seguridad a los hijos y aceptaran más fácilmente cualquier decisión.
- Darse un tiempo y espacio propios como pareja, así como permitir que el progenitor comparta tiempo solo con los hijos, disminuirá el sentimiento de pérdida en ellos.
- Se debe compartir un tiempo todos juntos como familia ensamblada; una cena, por ejemplo, ya que esto propiciará que las relaciones sean más fluidas entre todos los integrantes.
¡Deseo que ustedes y sus hijos compartan unas Felices Fiestas de Fin de Año!
No hay comentarios:
Publicar un comentario