La lista “congelada” es sólo de cadenas nacionales, y sus locales en Santa Fe están muy lejos de contar con los 500 productos. Además esa nómina no responde a una canasta de necesidades básicas.
“No hay lista congelada que el gobierno provincial fiscalice, y tradicionalmente los supermercados de Santa Fe conforman una plaza con precios promedio más bajos”. Muy medido en sus conceptos, el presidente de la Cámara de Supermercados del Centro Comercial de Santa Fe respondió así a la consulta de El Litoral.
Gabriel Silva explico que la lista de los 500 precios congelados hasta octubre, “es una propuesta de las grandes superficies comerciales con asiento fundamentalmente en Buenos Aires, que combinaron con sus proveedores el acuerdo y lo comunicaron a la Secretaría de Comercio Interior” de la Nación.
Aclaró que si bien algunas de esas cadenas están en el mercado santafesino, “desconocemos la política porque no son asociados a la Cámara”. De todas maneras el directivo señaló que los supermercados santafesinos “podemos adherir voluntariamente a este congelamiento, como a otros, que los proveedores puedan garantizar”.
Insistió en ese sentido que “estamos charlando con nuestros proveedores en base a dos premisas: que haya estabilidad de precios y normal abastecimiento”. También reconoció que “estamos acompañando algunas sugerencias de la Dirección de Comercio de la provincia para garantizar el abastecimiento; pudo haber faltantes temporales”, reconoció.
Consultado sobre la eventualidad de “multas” en un escenario en el que no hay listas fijas con precios determinados, Silva respondió que la Dirección de Comercio de la provincia no los “fiscalizará” por carecer de marco legal, pero que de todas maneras está vigente el relevamiento de precios que habitualmente realizan.
El directivo del comercio local señaló además que los 500 productos de la lista elevada por las cadenas nacionales “no constituyen algo relativo a una canasta familiar”, y que allí hay productos premium o artículos que lejos están de formar parte de la “primera necesidad”.
Señaló además que la nómina de las cadenas nacionales está integrada por marcas que no llegan a la región. “Son de firmas proveedoras y de marcas que no están en nuestras góndolas
“Los supermercados y autoservicios locales siempre hemos priorizado la producción regional; es lógico porque estamos en una zona lechera y agroindustrial por excelencia. Muchas veces tenemos mejor calidad y precios”, insistió Silva.
"En el volumen de comercialización observamos algún estancamiento. Pero falta tiempo para ver si esto es una tendencia”
Hay productos que sin dudas están fuera de su precio de tendencia; en algunos casos para arriba como la harina, en otros para abajo como el pollo”
Entre faltantes y amenazas
El artículo 7 de la Ley Nacional de Defensa del Consumidor 24240 obliga a quienes realizan ofertas a cumplirlas según las difunde, “debiendo contener la fecha precisa de comienzo y de finalización, así como también sus modalidades, condiciones o limitaciones”.
En un día de vigencia de esas ofertas acordadas con Guillermo Moreno por parte de las cadenas nacionales, la subsecretaria de Defensa del Consumidor, María Lucila “Pimpi” Colombo -con el respaldo de los fiscalizadores de La Cámpora, encargados de “Mirar para Cuidar”- juntaron en Capital Federal unas 50 denuncias por incumplimientos.
Colombo les habría dado 24 horas a los responsables para “corregir” sus faltas. La funcionaria había dicho que la autoridad de aplicación podría aplicar sancionar; también arriesgó que no sería necesario hacerlo.
“La cámara no tiene relevamiento propio”, dijo Silva a El Litoral, aunque admitió que la percepción sobre la evolución de precios es más cercana a los relevamientos privados que a los del Indec en cuanto a los precios de productos de alimentación. Sobre la Supercard, el directivo dijo que se trata de la unificación de las tarjetas que son propiedad de las grandes cadenas comerciales que tratan con Moreno. Los súper santafesinos no estarán en ese sistema, que es de las grandes firmas con sede en Buenos Aires.
“No hay lista congelada que el gobierno provincial fiscalice, y tradicionalmente los supermercados de Santa Fe conforman una plaza con precios promedio más bajos”. Muy medido en sus conceptos, el presidente de la Cámara de Supermercados del Centro Comercial de Santa Fe respondió así a la consulta de El Litoral.
Gabriel Silva explico que la lista de los 500 precios congelados hasta octubre, “es una propuesta de las grandes superficies comerciales con asiento fundamentalmente en Buenos Aires, que combinaron con sus proveedores el acuerdo y lo comunicaron a la Secretaría de Comercio Interior” de la Nación.
Aclaró que si bien algunas de esas cadenas están en el mercado santafesino, “desconocemos la política porque no son asociados a la Cámara”. De todas maneras el directivo señaló que los supermercados santafesinos “podemos adherir voluntariamente a este congelamiento, como a otros, que los proveedores puedan garantizar”.
Insistió en ese sentido que “estamos charlando con nuestros proveedores en base a dos premisas: que haya estabilidad de precios y normal abastecimiento”. También reconoció que “estamos acompañando algunas sugerencias de la Dirección de Comercio de la provincia para garantizar el abastecimiento; pudo haber faltantes temporales”, reconoció.
Consultado sobre la eventualidad de “multas” en un escenario en el que no hay listas fijas con precios determinados, Silva respondió que la Dirección de Comercio de la provincia no los “fiscalizará” por carecer de marco legal, pero que de todas maneras está vigente el relevamiento de precios que habitualmente realizan.
El directivo del comercio local señaló además que los 500 productos de la lista elevada por las cadenas nacionales “no constituyen algo relativo a una canasta familiar”, y que allí hay productos premium o artículos que lejos están de formar parte de la “primera necesidad”.
Señaló además que la nómina de las cadenas nacionales está integrada por marcas que no llegan a la región. “Son de firmas proveedoras y de marcas que no están en nuestras góndolas
“Los supermercados y autoservicios locales siempre hemos priorizado la producción regional; es lógico porque estamos en una zona lechera y agroindustrial por excelencia. Muchas veces tenemos mejor calidad y precios”, insistió Silva.
"En el volumen de comercialización observamos algún estancamiento. Pero falta tiempo para ver si esto es una tendencia”
Hay productos que sin dudas están fuera de su precio de tendencia; en algunos casos para arriba como la harina, en otros para abajo como el pollo”
Entre faltantes y amenazas
El artículo 7 de la Ley Nacional de Defensa del Consumidor 24240 obliga a quienes realizan ofertas a cumplirlas según las difunde, “debiendo contener la fecha precisa de comienzo y de finalización, así como también sus modalidades, condiciones o limitaciones”.
En un día de vigencia de esas ofertas acordadas con Guillermo Moreno por parte de las cadenas nacionales, la subsecretaria de Defensa del Consumidor, María Lucila “Pimpi” Colombo -con el respaldo de los fiscalizadores de La Cámpora, encargados de “Mirar para Cuidar”- juntaron en Capital Federal unas 50 denuncias por incumplimientos.
Colombo les habría dado 24 horas a los responsables para “corregir” sus faltas. La funcionaria había dicho que la autoridad de aplicación podría aplicar sancionar; también arriesgó que no sería necesario hacerlo.
“La cámara no tiene relevamiento propio”, dijo Silva a El Litoral, aunque admitió que la percepción sobre la evolución de precios es más cercana a los relevamientos privados que a los del Indec en cuanto a los precios de productos de alimentación. Sobre la Supercard, el directivo dijo que se trata de la unificación de las tarjetas que son propiedad de las grandes cadenas comerciales que tratan con Moreno. Los súper santafesinos no estarán en ese sistema, que es de las grandes firmas con sede en Buenos Aires.

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