Cuatro miembros de una familia fueron asesinados y enterrados en su casa
de la localidad bonaerense de Hudson y los investigadores detuvieron a
un amigo de un preso con salidas transitorias que es intensamente
buscado como el principal acusado del cuádruple crimen.
Fuentes policiales y judiciales informaron a Télam que el sindicado
autor de la masacre, que hasta este martes en horas de la tarde
permanecía prófugo, se trata de Diego Perotti, un convicto que había
violado dos veces su régimen de salidas y que actualmente estaba en
pareja con una de las víctimas.
Los fallecidos fueron
identificados por la Policía y la Justicia como Lorena Sosa (21), su
hija Jazmín (3), su padre Pablo Sosa (65) y Javier Lucce (25), un
hijastro del hombre.
Según las fuentes, el cuádruple crimen
fue descubierto el lunes, en la casa en la que vivían las víctimas,
situada en calles 138 y 59 de Hudson, partido de Berazategui, en la zona
sur del conurbano.
Todo comenzó a partir de la denuncia de
María, la madre de Lorena, que no tenían noticias de su hija ni del
resto de los familiares que vivían con ella desde la semana pasada.
La madre de Lorena dijo que desde que Perotti había comenzado a salir
de prisión en marzo de este año se instaló en la casa de su hija con
varios parientes suyos y que cuando empezaron a buscar a su familiares,
el sospechoso le comentó que él había comprado la propiedad en 7.000
pesos y que los Sosa se habían mudado.
Sin embargo, cuando el
lunes por la tarde los familiares de las víctimas regresaron a la
vivienda no encontraron a nadie, salvo a dos chicos.
En ese
sentido, Diego, un primo de Lorena, dijo a la prensa que uno de esos
chicos es hijo de Perotti y que abandonó la vivienda delante de los
primeros policías que llegaban al lugar a investigar lo ocurrido.
Diego indicó que al advertir que había tierra removida en el fondo de
la casa, los primeros en comenzar a excavar fueron unos vecinos que
hallaron prendas de vestir de las víctimas y la funda de un colchón
manchada con sangre en un pozo, y la pierna de su prima Lorena en otro.
Ante esa situación, los peritos de la Policía Científica y de Bomberos
realizaron más excavaciones y por la noche hallaron los cuatro
cadáveres superpuestos en una misma fosa sobre la cual se había
construido un contrapiso.
Según las fuentes, sólo el cuerpo
de Jazmín estaba envuelto en una sábana y, de acuerdo a los primeros
estudios forenses, la muerte de los cuatro dataría del miércoles pasado.
De acuerdo a los peritajes realizados en los cadáveres, Pablo Sosa y
su hijastro presentaban golpes y cortes en distintas partes del cuerpo,
por lo que creen que fueron asesinados con un pico que fue secuestrado
en la vivienda.
Mientras que las dos mujeres tenían golpes en
la cabeza, lo que abona la hipótesis de que fueron asesinadas con una
herramienta pesada, como una maza que fue también incautada en la escena
del cuádruple crimen.
Los pesquisas también secuestraron en
el lugar una decena de cuchillos que sospechan que también pudieron
haber sido utilizados para atacar a las víctimas.
Además,
algunos de los testigos entrevistados por los investigadores señalaron
que cuando los sospechosos abandonaron el lunes la casa -antes de que
llegaran los familiares y vecinos de las víctimas- se llevaron una
cuchilla que bien podría ser otra de las armas homicidas.
En
tanto, al inspeccionar las habitaciones de la vivienda, los peritos
hallaron manchas de sangre en las paredes de todas ellas -a menos de un
metro de altura- y en los colchones, por lo que sospechan que las
víctimas fueron asesinadas mientras dormían.
Otro elemento que refuerza esa hipótesis es que los forenses no hallaron signos de defensa en ninguno de los cuatro cadáveres.
Para la madre de Lorena, Perotti pudo haber cometido la masacre porque
su hija le había dicho hace una semana al sospechoso que quería
separarse de él y que abandonara la casa.
La principal
hipótesis de los pesquisas apunta a que Perotti estuvo detenido junto al
padre de Jazmín y ex pareja de Lorena, y que en las visitas al penal
conoció a la joven con la que luego se relacionó sentimentalmente.
Fuentes de la investigación señalaron a Télam que, al margen del
cuádruple crimen, a Perotti se lo acusa de haber asaltado el domingo
pasado a un remisero en la puerta de la casa donde luego se descubrió la
masacre.
Según esa imputación, el ahora prófugo le habría
robado al chofer un Chevrolet Corsa en el que luego se dirigió a una
casa de la zona donde robó electrodomésticos.
Por estos
hechos, Perotti fue aprehendido el mismo domingo pero llevaba consigo el
DNI de un amigo identificado como Leonel Soria y como éste no tiene
prontuario, el principal sospechoso de la masacre fue liberado.
Por su parte, Leonel Sosa quedó detenido el lunes por la noche a
disposición de la fiscal de la causa, María de los Angeles Attarian
Mena, quien le imputa el "encubrimiento agravado" del cuádruple crimen.
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