El ministro de Seguridad
provincial, Raúl Lamberto, enmarcó los allanamientos de cocinas y
quioscos de drogas en "una decisión política del gobernador para
recuperar los espacios públicos".
En el marco de los últimos operativos realizados por fuerzas
policiales para desmantelar quioscos y cocinas de droga, el ministro de
Seguridad de Santa Fe, Raúl Lamberto destacó que se trata de un
mensaje y una respuesta al pedido de los propios vecinos de los
barrios.
Lamberto sostuvo que el combate contra el narcotráfico es una decisión política del gobierno de Bonfatti que ha ordenado recuperar los espacios públicos para la gente. "Se ha decidido que esto se lleve a la práctica y se actúe en coordinación con la policía y la Justicia federal, y a medida que ésta lo ordene se van motorizando" los allanamientos, destacó.
El ministro se refirió así a los operativos que, mediante topadoras, irrumpen en los barrios para literalmente demoler búnkers y cocinas de drogas. Contó además que incluso la dueña de la propiedad demolida ayer pidió que se tomara esa medida. "Que se instale un quiosco, con seguridad en las puertas, con una ventanilla, en medio de un barrio no sólo degrada al joven que atiene el quiosco y al que compra droga, sino a las familias que están rodeando el espacio público. Es insostenible", resumió el funcionario provincial.
Lamberto señaló además que el gobierno de Santa Fe está preocupado por el crecimiento de la violencia social y la pérdida de valores y aseguró que en 20 años de trayectoria en la función pública jamás recibió una insinuación de soborno.
Lamberto sostuvo que el combate contra el narcotráfico es una decisión política del gobierno de Bonfatti que ha ordenado recuperar los espacios públicos para la gente. "Se ha decidido que esto se lleve a la práctica y se actúe en coordinación con la policía y la Justicia federal, y a medida que ésta lo ordene se van motorizando" los allanamientos, destacó.
El ministro se refirió así a los operativos que, mediante topadoras, irrumpen en los barrios para literalmente demoler búnkers y cocinas de drogas. Contó además que incluso la dueña de la propiedad demolida ayer pidió que se tomara esa medida. "Que se instale un quiosco, con seguridad en las puertas, con una ventanilla, en medio de un barrio no sólo degrada al joven que atiene el quiosco y al que compra droga, sino a las familias que están rodeando el espacio público. Es insostenible", resumió el funcionario provincial.
Lamberto señaló además que el gobierno de Santa Fe está preocupado por el crecimiento de la violencia social y la pérdida de valores y aseguró que en 20 años de trayectoria en la función pública jamás recibió una insinuación de soborno.
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