martes, 18 de agosto de 2015

ROSARIO CENTRAL NO TUVO UNA BUENA NOCHE Y QUILMES NO LO PERDONÓ

Central dejó escapar una gran chance para seguir bien prendido en el lote de los protagonistas al caer ante Quilmes por 3 a 1 después de terminar 1 a 0 el primer tiempo.
La Capital | 
ROSARIO CENTRAL NO TUVO UNA BUENA NOCHE Y QUILMES NO LO PERDONÓ
 Una chance desperdiciada. La primera lectura que debe hacerse. No hay lugar para otro razonamiento posible. Si Central pretende seguir dándole vida al protagonismo sabe que debe actuar en consecuencia. Y ayer, con todos los resultados puestos, sabía que no le quedaba otra que ganar. Falló en el intento y eso le valió quedar un poco más relegado en la pelea. Hoy son siete los puntos que lo separan de los líderes Boca y San Lorenzo y contra eso hay poco que objetar. De aquí en más la lucha deberá ser más titánica aún, entendiendo, claro, que se trató de un tropezón que puede ser una caída. Porque es mucho lo que queda por delante, aunque por estas horas resulte un razonamiento conformista. Pero, lo más importante, la derrota tuvo un por qué. Y fue ni más ni menos el mal partido que hizo el Canalla en Quilmes, sin exponer las herramientas que pudieran conducirlo a un triunfo que empezó a gestar desde temprano pero que se le fue escurriendo en el juego y el resultado con los minutos. El Cervecero le metió un toque de atención. De esos que ameritan replanteos.
  Anoche la derrota dolió. Pero hoy debe hacerlo en igual o mayor magnitud. Es que el aprendizaje que entregaron los 90 minutos en el sur bonaerense debe ser analizado. Porque aun con el gol tempranero de Ruben (5’), las cosas nunca se le acomodaron al equipo de Coudet. Es que cuando la pelota se puso en movimiento, los roles se establecieron con una claridad meridiana. Quilmes le metió mucho ritmo y Central sólo intentaba arremangarse y luchar.
  La ausencia de Nery Domínguez se notó. José Luis Fernández nunca pudo acoplarse con Musto en el anillo central y eso hizo que el retroceso fuera un verdadero descalabro. Pero no sólo eso, sino que las bandas también flaqueaban (a los 20’ Coudet rotó los marcadores de punta). Por eso Rodrigo Gómez hacía lo quería en zona de tres cuartos, aunque tanto él como sus compañeros de ataque desperdiciaron todo. Que no fue tan claro, pero sí le alcanzaba a Quilmes para mantener a raya a un Central que apenas contó después del gol de Ruben con un remate de Fernández que se fue muy alto.
  La salida de Ruben condicionó. Porque Quilmes se pudo venir con más facilidad, pero colectivamente el Canalla jamás pudo acomodar la estantería. Apenas sí intentó sacar provecho de la desesperación en la que, lentamente, parecía entrar Quilmes. Pero cuando llegó el empate (73’) de Morales se intuía algo feo. Y fue lo que sucedió. La enjundia del cervecero fue demasiada.
  Hubo nervios y, con ellos, errores. El tiro libre que terminó en una carambola para el segundo gol hizo que el olor a sentencia se instalara definitivamente. Ni hablar después del cabezazo goleador de Bieler a cuatro del final. Con eso se fue cerrando un partido para el olvido por parte de un Central que golpeó primero, pero al que le faltó fútbol, intensidad e inteligencia para hacer que la brecha con los de arriba no se estirara.
Los presagios los dio el 9
Casi se jugaban los 45’ del primer tiempo cuando Marco Ruben, tras recueprar en mitad de cancha, llegó hasta el fondo tras una pared con José Luis Fernández y tras el centro mordido de zurda, débil, pareció quejarse de un dolor en la cintura. Coudet diría luego además que sufrió un golpe. Lo cierto es que después de los 4’ de adicional que dio Ceballos, el goleador del campeonato, que conducía a Central a una nueva victoria, se fue al vestuario y no volvió a salir a la cancha. Sorpresa que fue como un presagio, más porque su reemplazante, el pibe Giovani Lo Celso, perdonó en la segunda clara que tuvo el equipo de Coudet en el partido, justo antes del empate local, que devino enseguida en derrota.
Ruben jugó siempre, al menos si se desecha ese cambio a los 92’ en el primer partido del torneo ante Racing, y por eso fue toda una rareza su salida. “Venía con un problema lumbar durante la semana y se resintió”, informaron desde el cuerpo médico canalla, que aseguró que se recuperará para el domingo frente a Belgrano.
Y después de lo que pasó ayer, Coudet le prenderá velas. Con 14 goles, a Ruben lo sigue recién Cervi con 5 y está más que claro que el delantero de Capitán Bermúdez sigue encendido. En la primera pelota que tocó prácticamente, recibió el pase exacto de Larrondo, no dudó en saber si estaba adelantado o no (el pie derecho) y encaró decidido a Benítez, para picársela y salir gritando el 1 a 0.
Central llegó poco y el único que lo tradujo en gol fue Ruben, cuya ausencia se notó en el complemento y hasta influyó en Larrondo (ver abajo). Su salida fue un mal presagio, sin dudas.
Larrondo sentó base
Todas aquellas especulaciones que se tejieron sobre cómo podía funcionar el ataque canalla con Marcelo Larrondo quedaron despejadas apenas rodó la pelota. El delantero se movió en la misma línea territorial que Ruben, preferentemente por derecha. ¿Condiciones? Varias, aun con la lentitud que su contextura le impone.
Central se paró de otra forma. No tuvo tanto fútbol. Buscó más el pase largo. Pero fue un juego al que Larrondo se amoldó rápido. Porque demostró que no le cuesta moverse de espaldas al arco y tiene buen pie. El gol de Ruben llegó por su presión y asistencia. Tuvo además un desborde por derecha que terminó con un centro rasante y una sutileza sobre la línea para sacarse un hombre de encima.
Difícilmente Central juegue seguido así porque lo hace de otra forma. Pero Larrondo sentó otra base hasta que le duró el aire. Con la salida de Ruben batalló solo, le costó el trajín y se fue quedando sin piernas, aunque asistió bárbaro a Lo Celso en la previa al empate y fue clave en la última acción de Niell, ya con el 1-3. Buen debut.
“Fue nuestro peor partido del año”
Central es un equipo que no está acostumbrado a perder. De hecho la de anoche fue la segunda derrota en el torneo (la otra fue ante River) y las caras en el vestuario canalla hablaban por sí solas. En ese contexto, Eduardo Coudet fue claro a la hora de dar una primera impresión de la caída. Sin excusas, el Chacho dijo que ante Quilmes “fue nuestro peor partido del año y ojo que no lo digo por el resultado, sino por cómo jugamos. No me gustó, no me voy conforme”.
  “Yo miro mi equipo y me parece que no hicimos las cosas bien. No nos salió el partido que preparamos. En la idea y la propuesta futbolística que pretendemos hoy (por ayer) no estuvimos ni cerca”, continuó el DT, quien cerró su pensamiento diciendo que “es difícil analizar ahora si hay cosas positivas, me duele mucho perder”.
  Por su parte, Mauricio Caranta también mostró su estado de ánimo a la hora de declarar. “Estamos con bronca por el resultado, no era lo que veníamos a buscar”, tiró el arquero al iniciar la charla con los periodistas. “Estamos con bronca por la forma en que se dio: no tiene nada que ver el rendimiento individual, no hicimos lo que veníamos haciendo en lo táctico y tampoco encontramos el circuito de juego. Pero no solamente fueron errores nuestros, también hubo mérito de ellos”, completó.
  “Ibamos 1-0 y antes de que ellos nos empaten tuvimos un mano a mano que podría haber cambiado el desarrollo del partido, pero no fue. Después, el gol de Quilmes lo levantó y pasó lo que pasó. Perdimos tres puntos”, relató Caranta.
  “Eramos conscientes de que teníamos que ganar todos los partidos para poder pelear arriba y más allá de este resultado vamos a seguir con ese concepto”, concluyó el arquero canalla.
La postura canalla, a favor de Tinelli
La postura de Rosario Central para la reunión del comité ejecutivo de la AFA de hoy es que Marcelo Tinelli está en condición de presentarse como candidato a presidente de la casa madre del fútbol argentino. Así se decidió en reunión de comisión directiva, luego de analizar con detenimiento el famoso artículo 50, por el que el vice de San Lorenzo sostiene que no le hace falta la antigüedad de cuatro años como directivo para poder participar de las elecciones.
Más allá de que hoy la posición canalla le dará la razón a Tinelli para que pueda participar, la decisión que se tome en las elecciones de octubre aún no está definida. Para ello, dicen, estudiarán las propuestas de los distintos candidatos, uno de ellos el actual presidente de la AFA, Luis Segura.
Tinelli presentó en mesa de entradas de calle Viamonte un escrito firmado por 21 clubes, diciendo que el artículo 50, inciso 5, no se refiere a que los directivos deban tener 4 años de antigüedad como mínimo, sino aquellos que hubieran tenido cargos en la AFA. Y todo por la interpretación de un punto y coma (sí, un “;”) en el texto. Y pese a que Central no puso la firma a ese escrito por considerar que debía analizarlo antes, ahora hizo pública su adhesión, por lo que el vice santo ya tendría asegurados 22 votos. Con uno más, podrá ser candidato a presidente.
En la reunión de hoy en la sede de Ezeiza estarán presentes el presidente Raúl Broglia (se quedó en Buenos Aires) y el vicepresidente segundo Ricardo Carloni.

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