lunes, 22 de abril de 2013

Alerta cajeros: cayó banda que clonaba tarjetas


Un experto y su cómplice instalaban un abrepuertas falso para copiar la banda magnética del plástico. Obtenían la clave de seguridad mediante una cámara que captaba movimientos de los clientes al teclearla en la máquina expendedora de dinero 
Alerta cajeros: cayó banda que clonaba tarjetas
El sospechoso, Oscar Bonardi, de 53 años, fue capturado la semana pasada en Palermo; ya había sido aprehendido en 2009, en una confitería en el barrio porteño de Almagro. Bonardi sería un experto en delitos sobre cajeros automáticos, entre los que estaría la clonación de tarjetas de débito para vaciar las cuentas de sus dueños.
La clonación de los plásticos se realizaba mediante una modalidad conocida comoskimming, que incluye la colocación de un dispositivo electrónico y de una microcámara en el cajero automático.
Se sospecha que Bonardi y su cómplice fueron los responsables de instalar en la sucursal del banco Macro ubicada en Scalabrini Ortiz al 1700 un "abrepuertas" falso, con un lector de tarjetas, y una cámara cuya lente estaba apuntada hacia el teclado del cajero, con el fin de registrar las claves de acceso que los clientes ingresaban, según informa hoy el diario La Nación.
Por este motivo, los investigadores recomiendan no utilizar las tarjetas de débito para abrir la puerta del cajero, sino cualquier otra tarjeta magnética para evitar que se le roben los datos.
Fueron descubiertos cuando un técnico de mantenimiento de la red de cajeros automáticos notó algo extraño en la máquina de la sucursal del banco Macro y alertó a la Policía, que descubrió los dispositivos instalados por Bonardi y su cómplice. Tras realizar un operativo de vigilancia en la zona, la Policía apresó a ambos. Sin embargo, fueron liberados luego, debido a que el delito de skimming es excarcelable.
Los momentos más elegidos para llevar a cabo el skimming es a última hora de los viernes y en el comienzo del lunes, ya que en esos momentos no habría tanto personal de seguridad vigilando.
Así, con el falso lector colocado en la puerta robaban los datos de la tarjeta para clonarla, mediante la copia de la banda magnética, y luego utilizaban la clave de seguridad capturada por la cámara para utilizar el plástico falso para retirar dinero, explicaron desde la División de Fraudes Bancarios.
Para detectar casos de skimming, esta sección, junto con personal técnico de las redes de cajeros automáticos, hacen inspecciones sorpresa en las que controlan las máquinas y los abrepuertas.
Sin embargo, desde la Policía Federal apuntaron que es difícil saber cuánto dinero ha sido sustraído, debido a que también se retiraba dinero de cajeros en el extranjero. Además, apuntan que la modalidad es universal y que hay casos de personas que ingresan al país para realizar la estafa y luego irse.
Por ejemplo, fuentes de la investigación citaron el caso de una persona de origen canadiense fue aprehendida en la Argentina con más de 200 tarjetas clonadas.  Asimismo, en el primer semestre de 2012, apresaron a cuatro hombres de origen búlgaro que instalaban cámaras y "abrepuertas" para clonar las tarjetas. Luego de ubicar los dispositivos, los delincuentes volvían en la semana para retirarlos y proceder a copiar los plásticos. Fueron descubiertos gracias a las cámaras de seguridad de los bancos.

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