Las complicaciones financieras
que afectan al Estado provincial en el arranque del año, con parálisis
de obras públicas, despidos en empresas contratistas y reprogramación en
el pago de sueldos en algunos sectores de la administración pública,
recalientan la discusión entre el gobierno y la oposición. El diputado
provincial justicialista Mario Lacava denunció ayer que la magnitud de
"la deuda flotante" del gobierno comenzó a impactar "en los sueldos y el
empleo", denunció que el gasto corriente se desmadró en la
administración socialista y advirtió que el presupuesto 2012 "es cartón
pintado" ya que "en un año que arranca con un déficit de 1.500 millones
de pesos y sin contar la política salarial, prevé un superávit de 100
millones de pesos".
Por su parte, el
vicegobernador Jorge Henn admitió que se viene un año con dificultades
financieras aunque garantizó que "se van a hacer todos los esfuerzos
para mantener el nivel de obra pública". Por goteo, referentes del
gobierno provincial vienen reconociendo la magnitud del déficit de las
cuentas públicas y los problemas de caja para hacer frente a los pagos a
proveedores y prestadores de servicio. El ministro de Salud, Miguel
Angel Capiello, admitió que por atrasos en los pagos están frenadas las
obras de los hospitales Iturraspe y Regional Sur. Ayer, la Uocra
denunció despidos en las empresas que trabajan en la Zona Cero. Por otra
parte, durante la reunión de la paritaria docente, funcionarios del
gobierno reconocieron que las cuentas públicas cerraron con un déficit
superior a los 1.600 millones de pesos.
"Cuando a mediados del año pasado
dijimos que el déficit de 2011 iba a ser de 1.500 millones de pesos nos
destrataron", cruzó Lacava, titular de la comisión de Obras Públicas de
la Cámara baja de la provincial, para quien la parálisis en las obras
"pone de manifiesto que el déficit generado por una ineficiente
administración no es una cuestión inocua, contable y administrativa,
como afirmaban, sino algo concreto que tiene consecuencias en los
trabajadores".
El legislador aseguró que en los cuatro
años de la administración de Hermes Binner, la recaudación "fue 30 por
ciento superior a la inflación que para el mismo período midió el Ipec".
A pesar de esta expansión de los ingresos, el aumento del gasto
corriente "se descontroló, el gasto político subió 250 por ciento y la
subejecución de obra pública fue cerca del 40 por ciento", señaló. El
diputado obeidista coincidió con el oficialismo respecto del
amesetamiento de ingresos en los últimos meses, aunque recordó que "en
2011 el gobierno provincial recaudó 2.200 millones de pesos más que lo
presupuestado".
"La situación es bastante complicada,
pero lo es más porque el gobierno no hace un buen análisis de la
situación, largan un presupuesto ficticio con un gasto sumamente alto y
luego lo quieren cubrir subiendo impuestos", dijo. Y reiteró que cuando
llegue el pedido de subas a la Legislatura, "inevitablemente se va a
tener que discutir primero qué pasó, cuánto se prevé recaudar y qué van a
hacer con esa plata".

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