lunes, 30 de enero de 2012

Informate: creencias erróneas sobre la diabetes

La Organización Mundial de la Salud afirma que la diabetes ya es una epidemia: afecta a 246 millones de personas en el mundo. Por primera vez en la historia, una enfermedad no infecciosa se considera una grave amenaza para la salud mundial. Acá, algunos conceptos para tener más claridad.

 


La Organización Mundial de la Salud afirma que la diabetes ya es una epidemia; afecta a 246 millones de personas en el mundo y alcanzará a 380 millones en 2025.

Por primera vez en la historia, una enfermedad no infecciosa se considera una grave amenaza para la salud mundial, al igual que epidemias como el vih/sida. En esta nota te aportamos algunos conceptos para tener más claridad sobre el tema.

Yo no puedo tener diabetes, ya que nunca como dulces.


El origen de la diabetes no está en la ingesta excesiva de dulces, sino en un mal funcionamiento del páncreas, que produce menos insulina, o en una falta de efecto de esta insulina.

Diabético es el que se pone insulina, yo sólo tengo “un poco de azúcar”.
Una persona es diabética cuando sus valores de glucosa en sangre son superiores a 126 mg/dl en dos análisis consecutivos o cuando, en una curva de glucosa, esta es superior a 200 mg/dl después de dos horas. De hecho, la mayoría de los diabéticos se controlan con dieta y fármacos orales, y no necesitan tratamiento con insulina.

Yo tengo la diabetes de tipo 2, “que es buena”; “la mala” es la de tipo 1.
Los dos tipos de diabetes son “malos”, porque pueden presentar complicaciones cuando no se controla la enfermedad adecuadamente.

La insulina me puede dejar ciego.
La insulina no es tóxica para el organismo. Sin embargo, la diabetes mal controlada produce diversas complicaciones, que pueden afectar también a la retina (retinopatía diabética) y causar ceguera. En ocasiones, para cuando se inicia el tratamiento con insulina, ya es demasiado tarde, y la retina está dañada.

No puedo comer pan, pasta, arroz ni papas.
Toda persona con diabetes debe realizar una dieta variada y equilibrada. Únicamente se desaconsejan los azúcares de absorción rápida (productos de confitería, azúcar de mesa). El resto de hidratos de carbono (pan, arroz, pasta, papa, legumbres) no están desaconsejados, sino que constituyen parte importante de la comida. Su nutricionista le recomendará la cantidad y distribución de estos alimentos.

Sólo la insulina puede producir una disminución del nivel de azúcar peligrosa.
Un desajuste entre la dosis de insulina, la ingesta de alimentos y el ejercicio puede provocar descensos del nivel de azúcar. Por ello, cuando se inicia un tratamiento con insulina, el paciente debe ser entrenado para evitar y tratar las hipoglucemias. Sin embargo, el tratamiento de la diabetes con algunos tipos de pastillas (sulfonilureas y meglitinidas) también puede provocar bajadas de azúcar.

Yo me encuentro bien, no necesito medicarme para la diabetes.
Desgraciadamente, la diabetes es una enfermedad engañosa: aunque la persona se encuentre bien, puede tener unos valores de glucosa en sangre elevados que estén dañando muchos órganos, como son el corazón, los ojos, los riñones o los nervios. El tratamiento de la diabetes va encaminado a mejorar el control para prevenir la aparición de sus complicaciones. No hay que esperar a encontrarse mal para iniciar el tratamiento.

Hice dieta unos meses y se me curó la diabetes.
La diabetes es una enfermedad crónica que requiere tratamiento de por vida. La dieta es el pilar fundamental del tratamiento de la diabetes, y muchas veces los valores de glucosa se normalizan por completo cuando el paciente ha seguido muy bien la dieta prescrita. Sin embargo, si el paciente abandona la dieta, aumentarán de nuevo los niveles de azúcar y la diabetes “reaparecerá”.


El autoanálisis implica de manera activa a los pacientes en el proceso terapéutico, y les permite realizar ajustes en la alimentación, el ejercicio y la medicación a fin de alcanzar los objetivos. Por lo tanto, es una herramienta útil para comprobar la efectividad del tratamiento.

Aunque los controles frecuentes están especialmente indicados en los pacientes con insulinoterapia y en los que tienen niveles de glucemia fuera de los objetivos, los autoanálisis también son útiles para los pacientes que se encuentran en las primeras etapas de la diabetes tipo 2, durante las cuales son tratados con dieta y actividad física, ya que, además de estimular la adquisición de esos hábitos saludables, permiten detectar el posible empeoramiento de la enfermedad y la necesidad de tratamiento farmacológico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario